Este año ha sido una Semana Santa muy especial, además el tiempo nos ha acompañado y ha dejado desfilar todas las procesiones.
El Miércoles empezaba la primera la procesión del Silencio, salía sobre las 21:00 Hras desde la Iglesia del Salvador. Hacia una noche típica de un Miércoles Santo, fría y con algo de viento. Los componentes de la Banda teníamos los nervios a flor de piel, nos esperaban por delante días intensos que llevábamos preparando desde Octubre.
El Jueves era la segunda procesión, salía sobre las 20:00 Hras desde la Iglesia del Salvador. En esta ocasión los nervios ya estaban un poco más calmados, además fue una de las procesiones más bonitas, ya que nuestra imagen procesionaba a hombros de nuestros costaleros. Se vivieron momentos muy emotivos a lo largo del recorrido y a su llegada de nuevo a la Iglesia.
Comenzaba el Viernes con la primera procesión del día, a las 11:00 Hras empezaba la procesión de El Calvario, más conocida como los pasos, era una procesión especial nuestra imagen, la del Nazareno, era la protagonista esta procesión. Hacia una mañana típica de un Viernes Santo por la mañana, el sol se dejaba entrever por las nubes y hacia reflejar en la imagen del Nazareno portando la cruz el sufrimiento de aquel largo camino hacia la muerte. La Banda pudo disfrutar de una de las mejores procesiones, y se lucio con creces.
Hacia las 20:00 Hras de la tarde comenzaba la última procesión de la Banda en la localidad, la procesión del Santo Entierro. En esta ocasión salimos a darlo todo, quedo demostrado en la plaza donde enlazamos varias marchas y recibimos aplausos y ovación por parte de la gente que estaba disfrutando de la procesión en La Plaza Mayor. A lo largo del recorrido se veía en la gente la emoción al ver pasar a nuestra Banda interpretando nuestras marchas, más de una lágrima pudo verse en los ojos de la gente. Además era una imagen preciosa el ver a la Banda acompañando al Santo Sepulcro en su último recorrido. A la llegada a la Iglesia se vivieron momentos inolvidables de gran emoción.
Ya solo nos queda el Domingo de Resurrección, para muchos una de las procesiones más importantes. En esta ocasión la Banda nos trasladamos a Tobarra para acompañar a La Virgen de los Dolores al encuentro con su hijo. Fue una procesión larga, llena de momentos inolvidables, como el encuentro de una madre con su hijo a la llegada al calvario y el despojarse de ese puñal clavado desde que comenzó la agonía el Jueves Santo. Otro de los momentos más bonitos fue su paso por aquella calle ancha llena de gente esperando a su virgen para cantarle junto a la interpretación de la banda la marcha de Guapa, Guapa y Guapa.
Así terminaba una Semana Santa muy especial para la Banda que este año hemos empezado a darle un aire más Sevillano a nuestras marchas y poco a poco ir avanzando y haciendo grande nuestra Semana Santa. Todo el esfuerzo ha sido recompensado por todas las personas que disfrutaron con nuestra música en los recorridos de cada una de las procesiones y las felicitaciones recibidas.